El FIFAgate chapín
VeredictoTres dirigentes del fútbol guatemalteco se declararon culpables en Estados Unidos por sobornos ligados a las eliminatorias
El 3 de diciembre de 2015, el Departamento de Justicia de Estados Unidos amplió su acusación en el caso FIFA con 16 dirigentes más, entre ellos tres guatemaltecos: Brayan Jiménez, presidente de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala (Fedefut); Héctor Trujillo, secretario general de la Fedefut y magistrado de la Corte de Constitucionalidad, y Rafael Salguero, expresidente de la Fedefut y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. La fiscalía señaló sobornos de la empresa Media World, de Miami, por los derechos de las eliminatorias de Guatemala.
Trujillo fue arrestado ese mes en un crucero en Port Canaveral, Florida. El 2 de junio de 2017 se declaró culpable de dos cargos de fraude electrónico, y el 25 de octubre de 2017 la jueza Pamela K. Chen le impuso 8 meses de prisión, la primera sentencia del caso, y le ordenó restituir 415.000 dólares a la Fedefut.
Jiménez fue capturado en enero de 2016 en la Ciudad de Guatemala y extraditado. El 29 de julio de 2016 se declaró culpable de conspiración de crimen organizado y de fraude electrónico. La FIFA lo inhabilitó de por vida el 3 de abril de 2017, y el 5 de febrero de 2019 recibió una pena de tiempo cumplido y la obligación de pagar 350.000 dólares.
Salguero se declaró culpable en octubre de 2016 y el 6 de diciembre de 2018 fue sentenciado a tiempo cumplido por su cooperación. El 13 de marzo de 2019, la FIFA lo inhabilitó por 7 años y lo multó con 100.000 francos suizos por soborno.
Las dos versiones
La fiscalía federal de Brooklyn sostuvo que la cúpula de la Fedefut vendió los derechos de transmisión y mercadeo de los partidos de eliminatoria de Guatemala a cambio de pagos personales de Media World, con más de 400.000 dólares en sobornos para los ciclos rumbo a 2018 y 2022. Señaló que parte del dinero se movió con transferencias registradas como honorarios legales y con un contrato de construcción ficticio. En el caso de Trujillo argumentó que actuó por codicia y que su cargo de magistrado le exigía más.
Los tres terminaron por aceptar su culpabilidad y dos de ellos, Jiménez y Salguero, cooperaron con los investigadores, algo que la corte y la FIFA tomaron en cuenta al fijar las penas. La defensa de Trujillo describió su conducta como una falta ética, argumentó que en Guatemala no estaba prohibido el soborno entre particulares y cuestionó que Estados Unidos juzgara a extranjeros por hechos ocurridos sobre todo fuera de su territorio. Salguero dijo estar arrepentido y atribuyó sus errores a un «tsunami» que afectó al fútbol mundial.
¿Qué tan polémico fue este caso?
Publicado el 16 de octubre de 2026
